Las rupturas amorosas pueden ser una de las situaciones en terapia más duras de afrontar, incluso en algunos casos se experimenta y se vive con mayor dificultad  que el fallecimiento de un ser querido. En el siguiente artículo tocaremos 5 puntos clave para conocer en profundidad el contexto y su origen:

¿De dónde viene el amor romántico?

Muchos de los estereotipos del amor actuales tienen sus orígenes en la edad media, concretamente el “Amor cortés o caballeresco”, cuando se entendió  el concepto de amor como un “idilio mental hacia la otra persona”.  Esto ayudó a conceptualizar al ser amado como algo “magnificado e ilusorio”, poniendo a ese ser “en un pedestal”, o ejerciendo actos de “sacrificio supremo para obtener su amor”. El “amor romántico” es una de las claves que más potencian los problemas en las relaciones de pareja y agravan el sufrimiento ante el duelo por la ruptura amorosa.

Estilos de apego en la infancia

Los estilos de apego y la profundización de las conexiones interpersonales en la infancia suele ser una de las claves que dificultan acceder a relaciones sanas en el futuro, y lo que es más, a sufrir duelos extremadamente dolorosos. No son solo las condiciones externas que se sufren ante la ruptura, sino como yo siento la ruptura. Hay aspectos fundamentales en nuestro aprendizaje infantil que conectan con el sufrimiento posterior.

Discusiones acaloradas

Conectando con el punto anterior, las rupturas amorosas pueden ser debidas a numerosos motivos. Las más dramáticas tienden a estar relacionadas con la ira y la rabia, y las discusiones acaloradas . ¿Qué es lo que hace que yo o mi pareja saltemos en esas discusiones? Los motivos son individuales por lo general, y se pueden trabajar en terapia psicológica.

corazones

Diferencias de ideas

Volviendo al contexto social y cultural, vivimos en una sociedad en la que se obtienen los productos o los servicios de forma cada vez más rápida. Con una llamada incluso podemos tener la cena en casa, “la sociedad del ya»- quiero obtener lo que yo quiero ahora y como a mi me gusta.

Este, como otros aspectos relacionados con la infancia, en mi opinión potencian la “autoexigencia hacia nosotros a la hora de obtener el amor de los demás y la heteroexigencia hacia los demás”. Hay una concepción o “creencia errónea” de que para que algo funcione tiene que encajar exactamente como a una persona le gustaría que fuera, y si este concepto se lleva a las relaciones de pareja se pueden presentar “Diferencias marcadas”. Las creencias de que nuestra relación tiene que ser como nosotros para que haya amor, puede generar mucha exigencia y frustración, además de propiciar rupturas amorosas.

Diferencias de rumbos como condicionante de las rupturas amorosas.

En un mundo cambiante como el que vivimos, mantenerse estable en un sitio, puede resultar difícil para algunas personas; debido al sector de trabajo en el que se desenvuelven, o las exigencias laborales para cambiar de destinos. Esto puede propiciar grandes dificultades para conciliar relaciones de pareja estables, y propiciar rupturas amorosas. Aunque haya amor hay situaciones en las que esto puede resultar un problema para la relación.

“El amor consuela como el resplandor del sol después de la lluvia”. William Shakespeare (1564-1616)

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