La compasión es el arte de reconocerse, comprenderse y estar en el presente. La bondad una de sus prioridades, y la autocrítica interna uno de sus objetivos a trabajar . En el artículo de esta semana vamos a adentrarnos en las claves que llevan a castigarse, ¿Te tratas con amabilidad?

¿Por qué me critico tanto?

Las raíces de la autocrítica interna

Desde que nacemos, aprendemos a desarrollarnos en nuestro entorno a través de las emociones y el aprendizaje recibido por nuestros más allegados. Así adquirimos el proceso de socialización y adaptación, como también el de adquisición de hábitos y costumbres. Ambas desarrollan en nuestra psique un impacto notable que tiende a reproducirse en el futuro.

Diversos estudios señalan que la edad más importante en el proceso de socialización del adulto se relaciona con los primeros años de vida.

En una investigación realizada por la universidad de Haifa, se seleccionó a 231 sujetos con edades comprendidas entre los 22 y 32 años, llegando a las siguientes conclusiones: aquellos con padres que se habían divorciado, tenían más dificultades a la hora de mantener sus relaciones de pareja; más concretamente el 60%, tenían una relación, con respecto al 82% que tenían padres casados. En el mismo estudio, se señala que el vínculo que establecen los padres con los hijos está estrechamente relacionado con el desarrollo de las relaciones de pareja en el futuro; cuanto menos vínculo con sus infantes, más miedo adquirían estos al establecimiento o al abandono de vínculos afectivos (parejas) en la vida adulta.

Ser muy crítico y hablarse mal se puede relacionar con heridas de abandono

Estos y otros muchos estudios, asocian directamente la importancia de la infancia sobre el futuro de la personalidad y los comportamientos de las personas adultas.

autocrítica interna

Según Bowlby, padre de las teorías del apego, existen dos categorías básicas: Apego seguro y  apego inseguro. Dentro del este último existen varios tipos, dependiendo de la relación que se establecen con las figuras vinculantes (padres por lo general): Entre ellos se encuentran el ansioso ambivalente, el evitativo y el desorganizado.

Según Kristin Neff la autocrítica interna necesita autocompasión

Kristin Neff, psicóloga especialista en el concepto de autocompasión, remarca en su libro “ Sé amable contigo mismo”, que la autocrítica interna, es decir, con nosotros mismos/as, es más severa dependiendo del estilo de apego; señalando el maltrato infantil (apego desorganizado) como el que potencia de forma más severa ese daño personal.

La autocrítica interna se relaciona con el apego inseguro

En definitiva, las personas con apegos inseguros en la infancia, tienden a manifestar la autocrítica interna de manera más dura cuando son adultas, ante los acontecimientos de la vida, reproduciendo esos patrones que aprendieron. No permitiéndose, en muchos casos, la compasión sin un trabajo psicológico apropiado, que en los casos más severos requiere del trabajo en consulta.

“Cuando no encontré motivo alguno para compadecerme, lo hice por respeto a mí mismo”. Séneca (2 AC-65)

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“Los vínculos humanos ¿Cuál es el tuyo?»