La búsqueda de la felicidad es el santo grial de la humanidad. Existen muchas versiones de sus fundamentos, y muchas interpretaciones acerca de lo que significa ser feliz. Aún así, hay conceptos que son contradictorios en su esencia, lo que ha provocado quebraderos de cabeza a la hora de conocer su significado y alcanzar su plenitud.

Según la RAE (real academia española) la felicidd 1. Es el estado de grata satisfacción espiritual y física 2. Persona, situación, objeto o conjunto de ellos que contribuyen a hacer feliz. 3. Ausencia de inconvenientes y tropiezos.

¿Estoy «en busca de la felicidad»?

En busca de la felicidad

La felicidad en algunas de sus definiciones básicas, ansía la presencia de bienestar constante, sin inconvenientes ni tropiezos, «navegar en un mar en calma». Es una búsqueda llamativa, ¿Qué resulta más atractivo que pensar que podemos estar durante el 100% de nuestro tiempo en un estado de tranquilidad y paz interna? Según Jorge bucay, terapétura gestáltico, escritor de numerosos libros de desarrollo personal, afirma y deja claro que la felicidad cuando es buscada o ansiada cae sobre su propia trampa, es la búsqueda de lo que no tenemos ahora y ansiamos tener, la búsqueda frente al malestar del presente. Afirma que la propia búsqueda de la felicidad es una falacia en sí misma, ya que atrae a aquellos que ansían lo que no poseen. Es por ese motivo por el que relaciona el concepto e felicidad con el concepto de serenidad. Señala que la felicidad en sí “es un concepto idílico” y que solo la serenidad puede suplantar a la esencia realista de la felicidad. En su libro, «shimriti», señala que la felicidad es un cielo despejado, y no la capacidad de afrontar la vida desde la mayor tranquilidad posible a pesar de la circunstancias, es ahí donde podemos encontrar el sentido de tranquilidad. La vida de por sí es difícil, hay realidades duras que aceptar y afrontar, sean enfermedades, sean comentarios despectivos, sea critica y prejuicios sociales que existen y no podemos obviar, no podemos estar en un cielo despejado cuando queramos.  Aún así, podemos alcanzar un estado de bienestar interior que nos ayude a vivir en paz y armanonía ante las dificultades.

La felicidad se siente; no se replantea, se vive; no aparece porque sí tras el cumplimiento de nuestras expectativas cuando queremos, no existe como un bien real más allá del tiempo presente.

“Algún día en cualquier parte, en cualquier lugar indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas”. Pablo Neruda

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